Regata Congalsa isla de Sálvora 2018

Relato de la regata Congalsa vuelta a Salvora: ¿Cómo hemos vivido y sentido esta regata desde el Jabucho?

Tras un período largo fuera del mundo de las regatas náuticas, hoy hemos podido regresar al mar y realizar la primera regata en el Jabucho, un barco que representa el esfuerzo, la superación y la pasión por el mar. Después de realizar todos los trámites burocráticos, permisos, certificados, titulaciones, etc. Hemos conseguido reunir un equipo apasionado por el mar y por la vela. Un equipo que disfruta mientras navega, un equipo que se comunica y disfruta del mar, de la compañía y de la competición.

Descripción sensaciones vividas el día de la regata.

– La salida: La falta de práctica en el mundo de la regata nos hizo cometer errores y perder posiciones en la bolla de desmarque: sintonización incorrecta del equipo de radio, descontrol del tiempo en la salida, defectos en el trimado de velas, y la perdida de grados en el rumbo de ceñida.

– La navegación entre los bajos: Por primera vez utilizamos la aplicación “navionics” instalada en nuestro teléfono iphone y pudimos consultar la carta náutica para esquivar los numerosos bajos que rodean la isla de Sálvora. Esta aplicación nos dio seguridad y solvencia para afrontar nuevos retos en el futuro.

– Los competidores: Nos damos cuenta de que los competidores expertos regatistas conocedores de la zona de navegación ciñen a rumbos a los que nosotros no podemos llegar por el momento. Eso nos hace ver que necesitamos hacer ajustes en los sistemas de reenvío, velas y drizas. Además pone de manifiesto nuestra necesidad de limpiar y preparar el casco del barco para evitar el elevado índice de rozamiento actual.

– La integración del equipo: Solo tres personas del equipo tuvimos que hacer frente a todos estos retos, pero nuestra filosofía y expectativas estaban muy claras. Disfrutar y pasarlo bien conociéndonos e integrándonos aprendiendo de nuestros errores.

– El aprendizaje: Aprendemos en las regatas cometiendo errores. En esta ocasión hemos adujado, hemos montado la maniobra: driza, escota, braza y tangon e izado el spynaker por primera vez. Aunque no hemos seguido los pasos correctamente, conseguir volar el spy en popa cerrada y con un viendo considerable nos fortalece y nos das muchos ánimos por seguir aprendiendo y mejorando.

– Entorno natural y entrega de premios: Un entorno natural inmejorable y único del que hemos disfrutado, para cerrar el día con el acto de entrega de premios a los ganadores y con la conversación y risas con los otros regatistas.

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